#APRENDEIGUALDAD #APRENDIZAJE_INAP RETO MÓDULO 02
ÉRASE UNA VEZ, EL ESPACIO. ERÁSE UNA VEZ, BEGOÑA VILA
Conocí la existencia del telescopio espacial Hubble
durante un examen de dibujo técnico de la carrera de ingeniería aeronáutica, siendo
incapaz de reproducir con éxito y en tiempo los planos y ángulos que determinaban
a modo de instrucciones, la configuración espacial que debía representar. Y
suspendí, claro. (El año que aprobé lo hice representando una copa semiesférica
que albergaba tres bolas de helado. Mucho menos científico, sí 😊.)
Puesto en órbita en 1990, seis años después comenzó el
desarrollo del que será su sustituto tecnológicamente más avanzado, el telescopio
James Webb, cuya puesta en órbita se espera para finales de este año 2021.
Una mujer, española y gallega, doctora en astrofísica,
ha formado parte como ingeniera de sistemas, del equipo de la NASA que ha
desarrollado este telescopio, (https://www.jwst.nasa.gov/content/meetTheTeam/people/vila.html).
Comparto con ella origen geográfico y sector
profesional. En cierto modo y desde una perspectiva mucho más humilde, su
profesión se ha convertido en mi afición, observar (y fotografiar) el espacio
que nos rodea.
Begoña Vila es una científica que ha conseguido alcanzar
el éxito tanto personal como profesional, obteniendo reconocimientos de prestigio
a un lado y al otro del atlántico.
Nacida en Vigo en los años 60, su carrera profesional parece una increíble aventura continuada. Se formó en Santiago, en Tenerife, en Manchester o Cardiff. Ha trabajado en Canadá y ha llegado hasta la NASA, EEUU, dónde trabaja actualmente.
Ha compatibilizado su vida personal con su carrera
profesional, siendo madre de tres hijos. Su familia ha sido testigo de
excepción de logros tales como la consecución de la medalla de la NASA para el
Logro Público Excepcional (2016) o el Premio María Josefa Wonenburger con el
que la Xunta de Galicia reconoce la trayectoria de mujeres de éxito en las STEM
(2017) (https://unidadedamullereciencia.xunta.gal/es/premio-maria-josefa-wonenburger/begona-vila-costas).
Siendo una mujer reconocida, no resulta, desde mi
punto de vista, suficientemente conocida. Existen múltiples referencias en los
medios sobre ella, y, sin embargo, yo no había oído hablar de ella ¿y tú? (https://twitter.com/planetariomad/status/856567743415504898?lang=es;
https://www.elcorreogallego.es/especiales/los-143-mas-influyentes-2021/122-begona-vila-costas-BD8005175).
Begoña es una divulgadora activa. Conocer su vida y
sus reflexiones transmite la idea de que todo es posible si luchas por ello. Su
experiencia, que ella dice haber vivido en igualdad, y su éxito en conjugar su
vida personal como profesional (con ciertos sacrificios, sí), ponen en valor
para mí, un gran referente, que nos ayuda a reforzar a las mujeres que luchamos
por una carrera en áreas para las cuales la oferta laboral es escasa o precaria
y las oportunidades contadas, que nuestra apuesta merece la pena, que sí
podemos lograr esos sueños que una vez construimos, y que nos cuesta tanto
hacer realidad. Que no debemos dejar de mirar hacia ahí arriba.
Como mujer y desde un punto de vista de género, muchas
veces a lo largo de mi carrera he sentido una falta de confianza en mí misma,
de capacidad, de competencia. Sin embargo, la experiencia y observación de mi
alrededor, a mis casi cuarenta años, de mis compañeras, y sobre todo de mis
compañeros, de las conductas y personalidades de cada uno, me muestran que he
estado equivocada, que ni soy peor ni lo hago peor que ellos, que vosotros. He
perseguido y alcanzado diferentes retos, como ser ingeniera aeronáutica,
aprobar una oposición, aprender a volar un avión, y ha sido a fuerza de
constancia, de esfuerzo. Y el camino me ha ayudado a crecer como persona, a
sentirme capaz, porque a priori, siempre he partido con la duda de si iba a
poder, si tendría que rendirme ante un imposible, y siempre ha sido un hándicap
adicional a superar. Creo que, como sociedad, podemos contribuir a que las
mujeres del mañana no tengan que superar ciertos retos personales en su vida y
en su profesión, porque no supongan para ellas, un reto, porque no existan
rasgos de la personalidad tan diferentes entre nosotros y nosotras, porque no
distingamos por género a la hora de educar, de formar, de juzgar. Y compartir
vidas como las de Begoña, ayudan sin duda a impedir que aparezcan
inseguridades. Ella ha podido, ¿Por qué no yo?
El verano es una época idónea para invitar a los más
pequeños y las más pequeñas a sentir curiosidad por el espacio que nos rodea.
Identificar constelaciones, avistar planetas, realizar fotografías de trazas de
estrellas, y por qué no, descubrirles que existen posibilidades profesionales alrededor
de todo ello más allá de la carrera de astronauta de la que Pedro Duque o Neil
Armstrong son grandes referentes. El relato de la existencia de mujeres como
Begoña nos permite y les permitirá mirar más allá de lo que nuestros ojos ven. (http://www.nomecuentescuentos.com/begona-vila-la-nina-que-buscaba-espirales-en-el-cielo/)
Con una cámara, un temporizador, tiempo y oscuridad, se pueden conseguir fotografías como esta, que capturan la física que nos rodea. La tierra se mueve, y son las trazas de estrellas las que nos lo demuestran. Además, en función de la orientación, las trayectorias son diferentes, como resultados de sistemas de ecuaciones diferenciales (en este caso, mirando al sur). https://www.photopills.com/articles/star-trails-photography-guide
¿Te
animas a curiosear acerca del espacio que nos rodea? ¿Y si lo compartes con los
y las jóvenes de tu alrededor? ¿Crees que conocen las opciones de trabajo que esto
les podría ofrecer? ¿Y si compartes con ellos y ellas la vida de Begoña?





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